Consejos para enfrentarte a una entrevista en tiempos de crisis:
1. Transmitir qué somos: En más o menos una hora la empresa va a valorar tu potencial y decidir si eres la persona seleccionada, por lo que es importante ser estructurado, organizado, sincero y convincente. Se trata de explicar qué experiencia tienes, qué puedes aportar a la empresa y no insistir en explicar que cumples todos los requisitos.
2. Transmitir qué queremos: Cada vez es más habitual que los profesionales se enfrenten al mercado laboral de una forma más abierta. Sin embargo, es imprescindible transmitir lo que uno busca y lo que espera de la compañía con la que ha empezado el proceso de selección. Ante la duda, lo mejor es preguntar al entrevistador y dejar claros los puntos de convergencia que se pueden producir entre trabajador y empresa.
3. Preparar la entrevista: Igual que preparamos un examen o una ponencia, hay que ir preparado a una entrevista de trabajo. Y no sólo para no enfrentarse a la situación con nervios, sino porque sólo de ésta forma será posible ofrecer exactamente la visión que quieres de ti mismo. Habrá que dejar algo a la improvisación, pero lo justo.
4. Motivación: es positivo preguntar por los siguientes pasos y transmitir tu motivación. Sólo llegaremos a nuestro entrevistador si conseguimos demostrar nuestra motivación como algo natural.
5. Investigar la empresa: A la hora de preparar una entrevista es fundamental recaudar información sobre el puesto: empresa, entorno, funciones, equipo, proyección. Estas cuestiones pueden llegar a definir el interés de una persona.
6. Naturalidad: Según los especialistas, una de las primeras características que notan en un candidato es si habla con naturalidad. Esto les resulta de gran utilidad a la hora de identificar el talento y contratar a los mejores candidatos para el puesto.
7. Salario: En el momento de hablar del salario para el puesto ofertado, mucha gente se siente cohibida. Sin embargo, si no queremos irnos con la duda a casa, lo mejor es preguntarlo directamente. El candidato, tiene que valorar el puesto, la empresa y la proyección que pueda tener. La empresa, por su parte, debería valorar si le ofrece un salario acorde a la experiencia del candidato, sus competencias y su potencial. Si el salario no es acorde a lo hablado, el candidato podría dejar la compañía por otra oportunidad de mejora salarial en un corto plazo de tiempo.